martes, 22 de abril de 2014

UMA Project, el documental que muestra los entresijos de la Ultra Maratón Atlántica


Cuando UMA Project cayó en mis manos, un sentimiento de admiración me invadió ipso facto. No sólo por su calidad visual y narrativa, sino por la historia en concreto.

Estamos habituados y habituadas a ver los eventos deportivos desde fuera. Ésta es una gran oportunidad de conocer de primera mano cómo se prepara una gran maratón. Y digo de primera mano porque son los propios atletas (profesionales y amateurs) quienes nos guían a través de un largo viaje que conlleva mucho esfuerzo y que, en muchos casos, encierra historias de superación personal.

Con este motivo, en esta ocasión tengo el placer de entrevistar a Fran López Reyes, uno de los realizadores (junto con Carlos Gomes) de dicho documental.





Miss Lane: ¿Qué es la Ultra Maratón Atlántica?

Fran López ReyesLa ultra maratón es una prueba de 43 km que se disputa en una costa alucinante en Portugal. Toda la prueba se desarrolla a través de la arena de la playa, en línea recta, y los participantes tienen que llevar encima todo el agua y alimentos que necesiten. Es un reto al alcance de muy pocos que requiere mucho sacrificio, esfuerzo y, sobre todo, determinación.

M.L.: ¿Cómo surge la idea de realizar este documental?

F.L.R.: UMA Project surge de un encuentro entre los dos realizadores durante el verano de 2010 en la península de Troia, lugar donde se desarrolla la Ultra Maratón Atlántica Melides-Troia. 
Estando en un pequeño restaurante local vimos un cartel que anunciaba esta carrera y preguntamos a la gente que allí trabajaba. El dueño, un señor bastante mayor, estaba contando a unos amigos suyos que había hecho la prueba dos veces. Lo escuchábamos , lo mirábamos y nos preguntábamos cómo era posible, ya que su físico nos parecía frágil y no tenía apariencia de atleta. Finalmente, le preguntamos sobre sus motivaciones para hacerlo y la respuesta nos sorprendió: nos  dijo que él había nacido y crecido en ese territorio, donde, además, había criado a sus hijos; había trabajado en la pesca, en los campos de arroz, en los bosques, en la construcción y, más recientemente, construído su propia casa y restaurante, pero nunca había tenido la oportunidad de vivirlo. Por ello, participó en la prueba. 
Su respuesta tenía profundidad filosófica, y más aún  tratándose de un hombre humilde.  
Su consciencia sobre ese territorio solamente se completó al integrar la distancia en su propio cuerpo. De este modo fue cómo nos planteamos el reto de dar sentido a esa idea de distancia mostrando la prueba, pero, además, realizar una foto de ese espacio natural de incomparable bellezam una de las líneas de costa menos intervenidas por el hombre en todo el continente europeo. Un territorio casi virgen alejado del estereotipo de lugar de veraneo masificado que suele darse en las costas de la Península Ibérica, donde aún se puede disfrutar de una cierta libertad.

M.L.: ¿Cómo fue el proceso de selección de los atletas?

F.L.R.: El proceso de investigación y, por consiguiente, también de selección de los atletas se remonta a Febrero-Marzo del año 2011.
Básicamente, hicimos un par de viajes por la zona, en la que preguntamos a la gente si conocían atletas que participaran en la prueba. Fue así como conocimos a Joaquín Severino, ex-guardia de prisiones y aficionado al deporte, que nos puso en la órbita de Eusebio Rosa y otros compañeros suyos que participaban en la prueba. Nos indicó cómo contactar con la organización de la carrera y fueron ellos los que más nos ayudaron y facilitaron el trabajo. En este sentido, Margarida Moreno, organizadora de la prueba y responsable del área de deportes de la Cámara de Grandola nos ayudó muchísimo. Tras distintas conversaciones y encuentros con algunos de ellos, fuimos haciendo una pequeña selección, aunque fueron directamente ellos los que nos abrieron la posibilidad de seguirles. Hubo personas, sobre todo mujeres, que rechazaron la invitación.

M.L.: Hay un importante hilo que sirve como nexo de unión a lo largo de UMA Project, la música: ¿queríais darle ya esa importancia a la música antes de poneros a rodar? ¿Quién se ha encargado de hacer la banda sonora?

F.L.R.: La verdad es que la música en un proyecto de este tipo es fundamental. Antes de rodar, nunca piensas en qué tipo de música estará luego en la película, pero, después de los primeros test y borradores de la cinta, estuvimos con muchas dudas sobre a quiénes ofrecer la posibilidad de desarrollar la banda sonora.

Finalmente y tras un primer contacto muy positivo nos decantamos por trabajar con El Intruso, una banda muy especial con un concepto de trabajo que se acerca mucho a nuestra idea de proceso creativo. Ellos tocan normalmente improvisando, de forma muy libre, luego registran sus sesiones y van seleccionando fragmentos para hacer sus discos. Nosotros hicimos un trabajo similar con ellos, les mostramos el montaje y ellos tocaron y tocaron hasta dar con el feeling que la película requería. Para nosotros fue un gran descubrimiento trabajar con ellos, puesto que nos dieron una energía y disponibilidad muy buena en todo momento.

Una parte importante de la película transcurre en el cielo, mientras sobrevolamos el territorio. De algún modo queríamos que eso se potenciara con la música, usando melodías hipnóticas, simulando el vuelo de un motor con efectos que dieran además la tensión psicológica que el film tiene por ser una prueba deportiva que requiere mucho esfuerzo y sacrificio.

Ellos supieron interpretar de forma excelente estas necesidades, pero además aportaron su experiencia y conocimiento para partes de la película en las que teníamos dudas de cómo sería necesario resolver algunos problemas narrativos. Sin duda, su música se acopla perfectamente a la historia.

M.L.: ¿Cuáles son los proyectos a corto y largo plazo con el documental? (Festivales, salas, etc.)

F.L.R.: A corto plazo estamos dentro de la dinámica más nueva para nosotros, que es distribuír y promocionar el proyecto. 
De momento, en 2014 hemos logrado llevar todo el trabajo (videoinstalación y documental) a Colombia, México, Argentina y, próximamente, a Perú. Estamos enviando la cinta a distintas televisiones y festivales con la idea de que se pueda exhibir lo máximo posible.

M.L.: ¿En qué te ha cambiado -como persona y como profesional- realizar este trabajo?

F.L.R.: Es una pregunta compleja, puesto que nunca sabes hacian dónde te puede llevar un proyecto donde se ha invertido tanto tiempo y trabajo. Tal vez en un año podría extenderme mucho más al respecto, pero lo que tengo más claro ahora y después de este trabajo, es que me siento más seguro de mis posibilidades, con más experiencia y tengo más claro que quiero dedicar mi vida a contar historias a través del cine documental. 
A nivel personal, nos enriquece mucho el contacto con los atletas, profesionales que han colaborado con nosotros y sobre todo los viajes que estamos realizando presentando el proyecto, en los que siempre descubres cosas nuevas.



Claudia de Bartolomé.