jueves, 18 de septiembre de 2014

OrgullOsa do Mar



Si estáis esperando leer una crítica musical extensa y aburrida que resuma lo que ha sido la primera edición del Festival Osa do Mar, seguramente no quedaréis satisfechos con mi artículo. Estoy acostumbrada a reseñar discos y a entrevistar a artistas y grupos de manera objetiva, a veces incluso escribo con la distancia que otorga la función narrativa que se aleja de la opinión personal. Hoy no es el caso. Hoy me voy a permitir la licencia de hablar desde el corazón, exponiendo para todos y todas mis impresiones profesionales y, especialmente, personales.

Me explico (y empiezo, como buena redactora, desde el principio): aunque he vivido la mayor parte de mi vida en Barcelona y considero a Catalunya mi patria adoptiva, jamás he olvidado mis orígenes. Mi familia paterna es de Viveiro y mi familia materna, de Burela. Ambas localidades se encuentran en una comarca llamada A Mariña y situada al norte de la provincia de Lugo, en una zona costera preciosa.

Cuando, hace unos meses, los organizadores del Festival Osa do Mar se pusieron en contacto conmigo para ofrecerme un puesto como colaboradora en las tareas de prensa del mismo, supe que, desde ese instante, estaba formando parte de algo memorable.

Pero, ¿quiénes son los organizadores y cómo surgió la idea de crear un festival de esas características en una zona tan poco aprovechada a nivel cultural? Pues empieza, como toda buena historia, con una idea que, incluso, suena a broma: "-Podríamos hacer un festival aquí en Burela. -Pues la verdad es que sí, estaría bien.". Poco a poco, esa idea que parecía improbable y lejana, fue tomando forma, hasta que la decisión fue firme: "vamos a organizar un festival". Fue así como Lorena Expósito, Diego Campo, Marcos Reimunde, Héctor Manasé y Adrián Canoura crearon la asociación cultural Fanto Fantini, encargada de la organización del Osa do Mar.

Con la ayuda de un grupo de colaboradores y colaboradoras procedentes de diferentes ámbitos, rápidamente se puso en marcha el planning que daría forma al evento (elección de grupos, diseños de logos, camisetas y merchandising, búsqueda de patrocinadores, reuniones con los diversos Organismos...) y, tras mucho trabajo (incluyendo el trabajo realizado con ayuda de los voluntarios y voluntarias de limpieza y puesta a punto del recinto), finalmente el Osa do Mar vio la luz el pasado 12 de septiembre.

Fueron dos días cargados de nervios, felicidad, incertidumbre y, ante todo, amor por el trabajo. 

A nivel musical, el cartel incluía un amplio abanico de estilos que anulaba la posibilidad de aburrir al público (desde Músculo! a Acid Mess, pasando por Triángulo de Amor Bizarro, Kilimanjaro, Guerrera o las burelesas procedentes de Cabo Verde Batuko Tabanka -mostrando así públicamente la gratitud y el orgullo que supone para un pueblo como Burela ser ejemplo de integración y convivencia con otras culturas-). Pero, además, hubo todo tipo de actividades que animaban a los asistentes a participar en el festival en todas sus facetas (pudimos ver una exhibición de graffitis al lado de la playa o talleres para niños/as, por ejemplo, e, incluso, una sesión vermú repartida en las terrazas de tres establecimientos del pueblo que hicieron del mediodía del sábado una auténtica delicia).

El balance general es muy positivo. El público que asistió al festival fue notable (especialmente durante la jornada del sábado) y las bandas han manifestado su gratitud hacia la organización, así como los bureleses y burelesas, que han visto cómo Burela, referente en la pesca del bonito del norte y que no olvida su esencia marinera -muy presente en el festival desde el comienzo-, se ha convertido en epicentro del interés cultural gracias a una gran iniciativa.

La segunda edición está garantizada. Y, quién sabe, quizás estamos ante un festival que se acabará convirtiendo en un referente nacional, como el BBK o el FIB. A algunos o algunas puede que os parezca una idea descabellada, pero os aseguro que nunca faltarán las ganas y el trabajo duro.

Ya, para finalizar, simplemente puedo decir: GRACIAS. Tanto a los miembros de Fanto Fantini por permitirme formar parte de un proyecto tan maravilloso, como a mis compañeros y compañeras y, por supuesto, a todas las personas que, de un modo u otro, han formado parte de todo esto.

¡Larga vida al Festival Osa do Mar!


Claudia de Bartolomé.