lunes, 22 de junio de 2015

Arte y maquillaje al servicio de la vocación


Decía Coco Chanel: "no existen mujeres feas, sólo mujeres que no saben arreglarse". No sé hasta qué punto esta afirmación es cierta, ya que es, cuanto menos, subjetiva. Lo que sí puedo afirmar es que el mundo de la cosmética y el maquillaje atrae a mucha gente y va más allá del tópico de la mujer que se arregla antes de salir de casa. 



Igual que hemos escuchado infinidad de veces aquello de 'esto lo podría hacer mi hijo de cuatro años' en un museo de arte contemporáneo cuando alguien observa un Picasso o un Pollock, todavía hay quien cree que el maquillaje no requiere ciencia y que todos/as podemos dedicarnos a ello.

Nada más lejos de la realidad.

Tengo el placer de presentaros a Lau Pérez, una profesional que vive compaginando maquillaje y arte.

<<El maquillaje me ha gustado siempre. De pequeña, me quedaba embobada mirando a mi madre cuando se maquillaba y siempre que tenía ocasión le cogía sus "pinturitas" y me ponía hecha un cuadro; sobre todo me volvían loca las barras de labios.
Cuando estaba cursando el segundo año de bachillerato, caí en que el maquillaje podía ser una profesión. Nunca se me había ocurrido que existiera gente que trabajase maquillando a otra gente. Pensé que trabajar maquillando sería súper divertido. ¿Ganar dinero haciendo algo que para mí es un hobby? ¿Dónde hay que firmar? Y entonces, al terminar bachillerato, busqué escuelas de maquillaje>>, comenta Lau.

Su pasión por la pintura es también vocacional: <<No tengo el recuerdo de la primera vez que cogí un lápiz;  cada vez que pienso en una imagen de mí de pequeña es pintando. No puede ser más vocacional. He pintado toda mi vida.>>, apunta. Amante del Expresionismo, compagina su labor diaria como maquilladora con sus cuadros, aunque no siempre es fácil: <<Hay días en los que me apetece mucho pintar y me es imposible por falta de tiempo, pero lo llevo bastante bien. El día que no estoy pintando un cuadro, estoy maquillando para una sesión de moda, así que tampoco sufro mucho, me encanta hacer las dos cosas.>> Y, añade: <<Tengo una habitación en mi casa que es mi taller. Ahí tengo una mesa, el caballete y botes de pintura por todas partes. Lo bueno de tenerlo tan a mano es que da igual la hora que sea, si me apetece pintar me levanto y me pongo a ello sin molestar a nadie.>>. 

Sobre la técnica que utiliza, comenta: <<utilizo especialmente acrílico porque es la técnica que más me gusta. Me permite hacer muchas cosas; puedes espesarlo o licuarlo como una acuarela y además seca muy rápido. A mí me encanta utilizarlo con espátula sobre el lienzo, crear texturas y mezclar colores con ella. La tinta me gusta mucho también y, en ocasiones, suelo mezclar las dos técnicas.>> 


Recientemente ha tenido lugar una exposición en la que el público ha podido ver sus obras: <<durante el mes de mayo he tenido la suerte de exponer en una cafetería de Madrid, Le Pain Quotidien, situada en el centro de la ciudad y la verdad es que ha tenido una gran acogida. Estoy muy contenta, sobre todo porque he tenido la oportunidad de que, gente que no me conoce ni conocían mis trabajos, pudiera ver lo que hago. Además, muchos de ellos, me han escrito para felicitarme y comentarme su experiencia y eso es un subidón siempre.>> También apunta lo siguiente en cuanto a sus fuentes de inspiración: <<me inspiran los sonidos, un gesto, una mirada, un anuncio de la tele, una discusión, una sonrisa... En realidad, mi inspiración funciona como un interruptor: si está activado, todo lo que me rodea me inspira, tanto un abrazo como la pelea más gorda de la historia. Pero, en cambio, si está desactivado, pues todo cuesta más. En ese caso, me relajo, medito y busco ese punto en blanco dentro de mí que hace que desconecte y pueda continuar con mi labor.>>

Hoy en día hay muchas profesiones que sufren la lacra del intrusismo, ¿es el mundo del maquillaje una de ellas?: << la verdad es que lo sufrimos bastante. Maquillarse es algo que todo el mundo puede hacer, de hecho la mitad de la población lo hace prácticamente todos los días. Mucha gente piensa que puedes realizar un curso de maquillaje y ser maquilladora. Creo que ser un buen profesional es mucho más que tener un título.>>

Sus obras no van dirigidas a un tipo de público en concreto: <<Supongo que van dirigidas a todo aquel que tenga una actitud receptiva; yo pinto con el alma y, aunque suene repelente, es cierto. Cuando pinto no pienso en nadie, no pienso en el público ni tengo una visión comercial. Obviamente, espero que gusten, pero en realidad lo que quiero es que se sientan.>>


Sus planes a largo plazo pasan por varios proyectos que incluyen la colaboración con una artista amiga suya, pero, lo más importante para ella es no cansarse nunca de sus pasiones.







Claudia de Bartolomé.



Notas y links de interés:

Lau es una de esas personas que, una vez la conoces, la adoras. Gran profesional y mejor persona, tuve la suerte de coincidir con ella en la grabación de un programa piloto de Fórmula Producciones y comprobar de primera mano cómo esa pasión por su profesión hace que las personas a las que maquilla saquen lo mejor de sí mismas. Gracias por concederme esta entrevista.